Hay gestos cotidianos que expresan una forma de habitar el mundo. Enderezar el cuerpo, levantar la cabeza y mirar alrededor es salir de una posición pasiva para reconectarse con el otro. Mirar a los ojos, cruzar miradas, compartir una experiencia común: abrirse a lo colectivo, resistirse a la fragmentación.
En su quinta edición, el FAN propone recuperar ese encuentro a través del cine: emocionarnos, pensar e imaginar juntos.
Una invitación a reconectar con las historias que nos rodean y con la posibilidad de formar parte de algo más grande.